Edición 32

Sistema Comercial del Café, estrategia para brindarle más beneficios al productor

Mayo de 2012

Detrás del Café de Colombia


Sistema Comercial del Café, estrategia para brindarle más beneficios al productor

Las diferentes tácticas del Sistema Comercial del café de Colombia les permiten a los productores vender su café en lugares cercanos a sus fincas y al mayor precio del mercado posible. ¿Por qué esta metodología ha sido respaldada y reconocida ampliamente en el exterior?
Ver infografía proceso de comercialización


Desde hace varias décadas, la Federación Nacional de Cafeteros implementó un proceso de comercialización diseñado para garantizarle a todos los productores del país la compra de su café, al mayor precio posible y en el lugar más cercano a su finca. En este sistema se privilegia al productor sobre los demás actores de la cadena, para fortalecer su capacidad negociadora y capturar mejores precios sin importar el monto transado.

Después de que la siembra da sus frutos, el productor tiene la opción de vender su café en el punto de compra de la cooperativa de caficultores —existen 34 Cooperativas y 540 Puntos de Compra distribuidos en el territorio colombiano—. Cuando el café ingresa a la cooperativa, se procede a verificar su calidad, determinar su grado de humedad y establecer el porcentaje de almendra sana para pagar así los incentivos correspondientes por calidad. Esta importante cantidad de Puntos de Compra son un instrumento fundamental para asegurarle al productor que siempre tendrá un comprador cerca a su finca dispuesto a pagarle en efectivo y a un precio de mercado. Como los intermediarios locales tienen que competir con el precio emitido por la Federación y publicado diariamente por los medios masivos de comunicación, la capacidad negociadora de los productores se ve fortalecida.

El mantenimiento de esta red de compras —fundamental para maximizar el bienestar del cafetero y el de su familia— es posible gracias al ahorro colectivo que los productores colombianos han realizado por décadas, así como a la capacidad de innovación y de gestión en la labor comercial, pues el café que se compra debe venderse de forma remunerativa a clientes de todo el mundo.

Después de que el café pergamino seco cumple con los procesos al interior de las Cooperativas, éstas transfieren los volúmenes comprado a las bodegas de Almacafé. Allí los granos se almacenan y clasifican para que puedan también segmentarse por tipos de café, de acuerdo a los requisitos de los diferentes clientes. Esta labor requiere de un personal especializado con un amplio conocimiento sobre los mercados; los programas de cafés especiales y de valor agregado; el gusto o las preferencias de los diferentes compradores, y los compromisos de embarque pactados.

Antes de ser exportado, el café pergamino seco se somete a un proceso de limpieza y luego se trilla para removerle la cascarilla que envuelve la almendra de café. Una vez trillado se clasifica por tamaño, peso, densidad y color. Así, el café pergamino seco se trasforma en café verde excelso tipo exportación. Cada lote se enumera y se le asigna a un cliente específico, de esta forma cada lote de exportación tiene una historia que es almacenada en los sistemas tecnológicos, y que permiten conocer, entre otros, la Cooperativa desde la cual provienen. Incluso en algunos programas se relaciona al productor o productores individuales que contribuyeron con la consolidación de un lote de exportación específico.

Otra parte del café trillado es procesado por Buencafé Liofilizado de Colombia, que lo transforma en café instantáneo liofilizado. Adicionalmente, las Tiendas Juan Valdez® son un importante cliente, pues forman parte del programa de cafés especiales, que también compra el excelso especial de exportación tostado y empacado para el consumidor.

Almacafé se encarga del transporte del café verde para a exportar, desde sus bodegas y centros de trilla hasta los puertos colombianos de embarque, donde se envía a clientes de decenas de mercados en el mundo. Además, en todos los puertos se verifica la calidad del café.  Sin embargo, el trabajo de la FNC de protección de la calidad y del origen no termina allí, pues en los principales mercados también se hacen muestreos para determinar la calidad y autenticidad del café comercializado como 100% colombiano, y garantizarles a los consumidores que están recibiendo realmente un auténtico café de Colombia.

Debido a este completo y riguroso proceso comercial, el café de Colombia y la institucionalidad que lo respalda han sido reconocidos ampliamente en el exterior.

image



Lo invitamos a conocer más de nuestra familia cafetera visitando las secciones de AL GRANO que se encuentran en la parte superior de esta página