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“Cumplí mi sueño: Tenemos Colegio en la Vereda” - Columna Carlos Armando Uribe

“Cumplí mi sueño: Tenemos Colegio en la Vereda”

Por Carlos Armando Uribe F. - Director de Asuntos Gremiales

Una regla efectiva de la comunicación con las personas, es la de   concentrarnos en escuchar lo que nuestro interlocutor nos dice. Parece elemental, pero en este corre corre,  algunas veces, miramos a los ojos a las personas, no  obstante    nuestra mente esté varios kilómetros lejos del sitio que físicamente ocupamos.

Hace unos días en el encuentro “café con equidad de género para la paz” en Gigante Huila y con la participación de mujeres de la mayoría de los   departamento del país, me encontré al calor de un café con la señora Adelaida Gaviria Jiménez del Municipio de Acevedo Huila, quien desde siempre ha vivido  en la vereda la Tocora en el Corregimiento de San Adolfo.

Debo de ser sincero, pero como dije en el primer párrafo de esta columna, solo bastaron unos pocos segundos para que me desconectara del mundo exterior y de manera respetuosa y como debe ser, dedicarme  ciento por ciento a lo que esta respetable dama me estaba contando. En otras palabras, cuando empezó a narrarme su vida de liderazgo después de 51 años de su grata existencia, yo ya estaba enganchado y pude intuir que su vida y sus acciones serían ejemplo para todos.

Así los expertos digan que los líderes se hacen y no nacen, para el caso de doña Adelaida, casi que aseguro que desde que el Señor Manuel Gaviria Benavidez y María de Jesús Jiménez la concibieron, ella vino al mundo con unos   cuantos genes impregnados de un efectivo Liderazgo.

A los doce años ya era instructora de catecismo para los niños de San Adolfo y como líder siempre ha estado en muchas actividades que le han generado resultados a su comunidad. Doce años como presidenta de la junta de acción comunal, tesorera del restaurante, presidenta del grupo de mujeres y miembro del Comité municipal de Cafeteros, entre otras labores, corroboran lo anterior.

A los 18 años contrajo nupcias con Juvenal Sapuyes Buesaquillo y entre los dos y sus hijos han levantado cinco hectáreas de café resistente a la roya y con una calidad indiscutible. A propósito, doña Adelaida siempre ha tenido el apoyo de su esposo y su dinamismo e innovación como líder las ha podido desplegar, gracias a que el concepto de equidad según sus propias palabras, siempre ha reinado en su familia.

La agenda de doña Adelaida por estos meses casi no tiene espacio,   el lunes por ejemplo trabaja en     el lote del grupo de mujeres llamado “Club de amas de casa” el cual lleva 17 años de constituido. Allí, el grupo labora en un almácigo de media hectárea de extensión   y provee de colinos a los productores de la vereda , el martes va  al Sena a estudiar,  el miércoles lo dedica  al hogar y a la finca , arregla la casa, lava la ropa y comparten con sus esposo y sus hijos un cálido almuerzo,  el jueves está en el Comité municipal de Cafeteros de Acevedo para la realización de acciones varias  y el viernes, sábado y domingo lo dedica con mucha pasión  a su   colegio del alma.

Es en  esta actividad  donde le brillan los ojos a doña Adelaida, donde se le han cumplido sus sueños y  con orgullo me dijo, “es que en San Adolfo tenemos un Colegio privado de bachillerato”. Por supuesto, yo entusiasmado le pedí que me detallara semejante logro. El Colegio lo fundó la asociación de mujeres, se llama   Policarpa Salavarrieta y su función es   brindarle los servicios educativos a las personas mayores de 15 años en adelante para que se capaciten y lleven a cabo sus estudios de secundaria. El asunto no es de poca monta, los profesores son licenciados y su selección sigue rigurosamente las exigencias del Ministerio de Educación. Los estudiantes son personas que durante la semana se dedican a la actividad cafetera y el viernes y el sábado, desde sexto grado a once, van al Colegio a estudiar.  Ellas, los profesores,   el rector y los estudiantes han posicionado la institución educativa, a nivel de pruebas saber  en el nivel alto.

En el colegio, ella es pagadora, tesorera, recauda, busca los profesores de acuerdo con el rector, y junto a  él,  está pendiente de lo que pueda suceder para solucionarlo. Los estudiantes pagan $41.500 de matrícula y $35.000 la mensualidad. La satisfacción   más grande es que ella con inmenso orgullo manifiesta: “ Y lo mejor de todo… llevamos 16 promociones”. El sueño de la asociación  es el de tener una sede propia, hoy pagan alquiler y ya están pensando en una Universidad. Que linda paradoja, doña Adelaida solo estudió hasta quinto de primaria.

Sin duda, ella es ejemplo, una de sus hijas está sembrando media hectárea de café y hace parte de la asociación de mujeres. Señala textualmente que las cualidades de una lideresa son:  “que le nazca, y le corra por las venas sangre de líder, que sea paciente y comprensiva con la gente,  solidaria y equitativa con todo el mundo,  que no puede recostarse para un lado y que  tenga ganas permanentes de trabajar”.

Precisamente, el Comité Departamental de Cafeteros del Huila en el encuentro de mujeres mencionado, le hizo un reconocimiento a la Señora   Gaviria Jiménez y además de reconocerle su condición de liderazgo le expresó que ella  “se ha caracterizado por gestionar proyectos en pro de la equidad de género  para el beneficio de su comunidad. Así mismo como caficultora  ejemplar, ha puesto en práctica todos los conocimientos recibidos en las diferentes capacitaciones y talleres con el fin de mejorar la calidad de café producido en su finca”.

Ese encuentro tuvo un gran compromiso de las Señoras Yolanda Ramírez y Magally Cubillos, del Comité Departamental del Huila, quienes con un gran emprendimiento lo forjaron para fortalecer a la mujer y al café   como empresa y como proyecto de vida. Ellas muy complacidas congratularon a doña Adelaida.

Hace unos meses los representantes gremiales del País elaboraron democráticamente el decálogo del líder cafetero. Una de esas cualidades es la que le quiero resaltar a doña Adelaida. Quizá en esa característica se centra su vida:  la vocación de servicio y   una   líder cafetera la  demuestra,  cuando escucha y cuando orienta, cuando plantea soluciones y  cuando  aporta desinteresadamente  a la construcción de resultados que beneficien a la comunidad. Eso hace a diario doña Adelaida Gaviria Jiménez que sin ninguna duda se salió con la suya.

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